Por Oscar Díaz Salazar
Con frecuencia reviso las publicaciones en redes sociales de los actores políticos de mi Estado. Lo hago con personajes de todas las expresiones políticas, con los que gobiernan y con los que hacen política desde la oposición.
Desde hace un buen tiempo, he notado que en la cuenta de Facebook del diputado Ismael García Cabeza de Vaca, se publican notas, posicionamientos, textos y videos muy oportunos, muy interesantes, de buena producción, redactados y/o producidos con profesionalismo.
El Hermano lelo es certero, oportuno y atrevido en sus críticas al gobierno y al gobernador, al que siempre niega esa condición de Gobernador (que no gobierna) motejandolo como simple administrador, y agregando invariablemente el apodo de “guachicolero”.
El asunto es que con todo y el buen trabajo que realizan los “comunity managers” o manejadores de redes sociales del Hermano Lelo, su cuenta de Facebook, de X y de Instagram no impactan, y la presencia mediática del “diputado cero votos” es prácticamente nula, reflejo por supuesto del peso político del Mayelo García.
Es evidente que esa irrelevancia del Hermano Lelo cero votos, la tienen bien medida y calculada en el gobierno del Estado y en morena, y por lo mismo no se molestan en responder a sus señalamientos, ni descalificar sus dichos, ni atacarlo.
El problema con el Hermano Lelo no es el mensaje que, insisto, se lo producen bastante bien, el asunto es el mensajero, el que emite el mensaje, y digo problema porque por más que salga a recitar los mejores discursos, a hacer las revelaciones más escandalosas, a expresar las ideas, propuestas o denuncias más útiles, contundentes y atractivas, el público no cree en el orador, y no cree porque su condición de hermano lelo y beneficiario de los negocios de Francisco N, lo dejaron con la credibilidad por los suelos.
Por eso creo que desperdician el dinero que le pagan a los que alimentan las redes sociales del Hermano Lelo, como desperdician el talento de quienes le elaboran los guiones, en principio porque no tiene credibilidad, y después porque al agotarse el guion y tener que improvisar, se demuestra la validez del dicho que asegura que lo que natura no le dio al Hermano Lelo, no lo presta Salamanca… o para el caso que nos ocupa Panam o UTRGV.
Un consejo no pedido para los panistas de Tamaulipas es que habiliten a líderes de opinión y voceros que hagan la crítica al gobierno y que ofrezcan alternativas, pero que se aseguren de que estos mensajeros no tengan vínculos con la pandilla de Francisco N.
