Por Roberto Olvera Pérez
Mientras se llevaba a cabo el pasado 9 de agosto del presente año la Jornada Nacional de Reforestación 2026, fecha en la que se firmó el decreto para declarar oficialmente el segundo domingo de agosto como el Día Nacional de la Reforestación, en Miquihuana, Tamaulipas, días antes de esa fecha histórica, talaban varios árboles conocidos como rompe vientos por parte de Protección Civil del municipio.
La indignación de los habitantes de ese municipio aún prevalece, se duelen de lo que hicieron y sin consultar a nadie, lo que si es cierto, es que este departamento o dirección, su personal no se mandan solos, tiene que a ver un responsable que ordenó que los cortaran desde la mera raíz y no se vale.
Estos árboles estaban plantados como ya lo habíamos dicho en comentarios anteriores, a un costado de la Escuela Primaria Ignacio Zaragoza, sobre la vía pública en la calle Miguel Hidalgo y proporcionaban sombra y mejoraban la imagen del municipio, pues además de que tenían más de cientos de años, los admiraban turistas y tenían historia. Inclusive el cronista de la Ciudad Don Marcos Hernández Cervantes (+), narraba hechos de esos arbustos gigantescos.
Por lo que, los habitantes de este municipio, indignados, piden se sancione ante la autoridad correspondiente sobre estos hechos ocurridos recientemente en ese municipio y no es posible que ya anunciada esta Jornada Nacional de Reforestación y previo a ello, se llevara a cabo el desmoche, les valió y se lo pasaron todo por el arco del triunfo ese anuncio presidencial.
Sanciones administrativas y económicas
Talar o dañar un árbol con valor histórico o patrimonial —a menudo catalogado como árbol patrimonial o notable— se castiga en México con multas económicas severas que van desde los miles hasta cientos de miles de pesos, la obligación de reforestar o donar cientos de ejemplares, y penas de prisión de 1 a 10 años o más por daño ambiental y tala ilegal.
NOTAS CORTAS
1.- El desaire, para sorpresa de absolutamente nadie, pero nadie acompañaron a la senadora Maki Ortiz Domínguez, en su visita que hizo el pasado fin de semana por Jaumave. Si acaso 8 o 10 gentes con ella en la Plaza principal le siguieron y párele de contar; es más ni el devaluado regidor Verde de ese municipio un tal Saúl Acosta se apareció por allí, por lo que fue un rotundo fracaso. Mejor no hubiera ido, nadie la conoce y muchos se preguntaban: ¿Y quién es esa?
Le siguió por Tula y fue lo mismo, nadie la conoce por allá. Qué triste, mejor se hubiera ido a Reynosa.
2.- Quien sigue trabajando duro rumbo al proceso electoral del próximo año es el actual alcalde tulteco Rene Lara Cisneros. Anda en territorio 24/7 poniendo en marcha obras e inaugurando otras que no son más que acciones que generan progreso para el municipio. Así afina detalles con los titulares de áreas de su administración para que cada quien desde su puesto hagan la parte que les corresponda, pues bien se sabe que, a menudo que le correspondan a la gente en sus demandas, esa es la carta de presentación para la reelección. Así que no le aflojen porque en equipo todo se vale. Y que siga la transformación en Tula.
3.- La pregunta de la columna es:
¿Será verdad que el –dizque- Bronco de Bustamante ya fue notificado de que no puede ser candidato por Morena a la alcaldía en ese municipio? Para empezar ni vive ahí, nadie lo conoce y no tiene dónde coerce muerto.
Por hoy es todo, en la próxima seguiremos dialogando del acontecer político tamaulipeco.
