Gobierno de Tampico lleva laconstrucción de paz hasta las familias

Por Agustín Peña Cruz

Tampico, Tam.- La construcción de la paz en Tampico dejó de plantearse únicamente
como una tarea de seguridad para convertirse, al menos en el discurso institucional, en un
esfuerzo que busca intervenir en las causas sociales de la violencia. Este lunes 24 de
agosto quedó formalmente instalado el Consejo Municipal de Paz, un organismo que reúne
a autoridades, sociedad civil, instituciones educativas, sector religioso, iniciativa privada y
representantes ciudadanos.
La sesión, celebrada con la presencia de 23 integrantes y el quórum legal requerido,
representa la continuidad en el municipio de la estrategia impulsada desde el Consejo
Estatal de Paz. La integración del órgano se realizó mediante una convocatoria abierta y,
posteriormente, con un mecanismo complementario de invitación directa aprobado el 31 de
julio para ampliar la representación ciudadana y no gubernamental.
Durante la instalación, la presidenta municipal y titular del nuevo consejo, Mónica Villarreal
Anaya, planteó que la seguridad no puede limitarse a responder cuando la violencia ya
ocurrió. Su apuesta es intervenir antes, a partir de información obtenida directamente en las
colonias.
“Desde el primer día de este gobierno municipal tuvimos muy claro que la seguridad no
solamente se construye atendiendo lo que sucede cuando la violencia ya ocurrió. También
se construye atendiendo sus causas y para atender las causas primero tenemos que
conocerlas”, afirmó.
Ese diagnóstico, explicó, incluyó más de 4 mil encuestas aplicadas en 10 colonias
consideradas de atención prioritaria. El ejercicio permitió identificar factores que, desde la
perspectiva de la administración municipal, están relacionados con la convivencia cotidiana
y el bienestar de las familias.
Los resultados apuntaron hacia un terreno menos visible que la delincuencia: el entorno
familiar. Villarreal Anaya señaló que parte de los desafíos detectados tiene relación con la
forma en que las personas se comunican, enfrentan los conflictos y reproducen
determinadas conductas frente a niñas, niños y jóvenes.
“Si queremos construir una ciudad en paz, tenemos que empezar desde nuestras familias”,
sostuvo.
La frase resume el enfoque que el gobierno municipal pretende imprimir al nuevo consejo.
La estrategia contempla trabajo territorial, jornadas por la paz, recuperación de espacios
públicos, acciones de prevención y generación de oportunidades para las nuevas
generaciones.

Pero la alcaldesa reconoció que ninguna de estas tareas puede recaer exclusivamente en el
gobierno. El consejo incorpora a actores que, desde distintos ámbitos, tienen capacidad de
intervención comunitaria: escuelas, organizaciones civiles, iglesias, empresas, juventudes y
representantes ciudadanos.
“Ningún gobierno puede construir paz por sí solo”, dijo.
La intención es que el Consejo Municipal de Paz no se convierta en una instancia
meramente protocolaria. Villarreal Anaya planteó utilizarlo como un espacio permanente
para escuchar a los distintos sectores, compartir información y convertir los diagnósticos en
decisiones y acciones concretas.
“Queremos que sea un espacio para escucharnos, compartir lo que estamos viviendo y, a
partir de la información que ya tenemos, construir juntos directrices y soluciones que
puedan convertirse en acciones concretas”, señaló.
El planteamiento ocurre en un momento en que la administración municipal busca
consolidar una agenda preventiva que trascienda la respuesta inmediata ante hechos de
violencia. Para la alcaldesa, la estabilidad alcanzada no debe asumirse como definitiva.
“La seguridad que hoy tenemos no se mantiene sola, se construye todos los días y se
construye desde su raíz, las familias”, advirtió.
La instalación del consejo abre así una nueva etapa para la política municipal de
prevención. Su desafío será convertir la representación de los distintos sectores en
coordinación efectiva y, sobre todo, lograr que las decisiones tomadas en este espacio
lleguen a las colonias.
“Tenemos información, tenemos voluntad y a partir de este consejo tenemos también un
espacio para sumar las capacidades de todos los sectores de nuestro municipio”, afirmó
Villarreal Anaya.
La meta, concluyó, es construir una agenda permanente que responda a las necesidades
reales de la población. En su visión, la paz no puede depender de una oficina ni de una sola
autoridad: “La paz se construye cuando sociedad y gobierno caminamos juntos”.

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