- El presidente del Consejo Mundial de Boxeo reconoció que la estricta aplicación del reglamento afectó al pugilista tapatío, marcando un punto de inflexión en las políticas del organismo
Ciudad de México.- El presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Mauricio Sulaimán, ha generado eco en el mundo del deporte tras ofrecer una disculpa pública a Saúl “Canelo” Álvarez. El dirigente reconoció que la decisión de forzar la pelea mandatoria contra el turco Avni Yildirim en 2021 fue un error que perjudicó al pugilista mexicano, a los promotores y a la afición.
Para entender el peso de estas declaraciones, es fundamental conocer la trayectoria de Mauricio Sulaimán, quien asumió la presidencia del CMB en 2014. Su llegada al máximo cargo del organismo no fue casualidad, sino el resultado de una vida entera dedicada al deporte de los puños, continuando el vasto legado que dejó su padre, José Sulaimán.
Desde su infancia, el actual mandamás del boxeo mundial creció rodeado de figuras históricas como Muhammad Ali, Sugar Ray Leonard y George Foreman. Esta inmersión temprana le permitió comprender las complejidades del pugilismo no solo desde la perspectiva administrativa, sino también desde el lado humano de los peleadores.
Antes de tomar las riendas del organismo, Sulaimán se desempeñó durante años como secretario ejecutivo del CMB. En este puesto, demostró su capacidad de gestión al coordinar áreas legales, médicas, tecnológicas y de relaciones públicas, ganándose el respeto y el voto de confianza de los más de 200 miembros de la institución.
Durante su mandato, una de sus principales misiones ha sido modernizar las normativas del boxeo para adaptarlas a la realidad contemporánea. Sulaimán ha insistido en que el deporte debe evolucionar, alejándose de reglas arcaicas que obligan a los campeones a enfrentar rivales que no están al nivel de un combate titular.
El punto de inflexión para esta visión reformista fue precisamente el combate entre Canelo Álvarez y Avni Yildirim. En aquel momento, el CMB decidió aplicar rígidamente su reglamento y ordenar la defensa obligatoria, a pesar de que el retador turco llevaba dos años inactivo debido a las complicaciones derivadas de la pandemia.
El resultado sobre el cuadrilátero fue una victoria predecible y fugaz para el mexicano, quien se impuso en apenas tres asaltos. Esta amarga experiencia llevó a Sulaimán a reflexionar sobre el daño que una aplicación inflexible de las normas puede causar al prestigio del boxeo y al espectáculo que merecen los aficionados.
En sus recientes declaraciones, el presidente del CMB explicó que la regla del retador oficial fue creada hace más de medio siglo. Hoy en día, la proliferación de organismos y la multiplicidad de campeones han provocado que el nivel competitivo de los contendientes mandatorios se diluya significativamente.
Por ello, en los últimos cinco años, el Consejo Mundial de Boxeo ha tomado un camino diferente en su toma de decisiones. La nueva política del organismo prioriza el respeto hacia los monarcas consolidados, asegurando que reciban las mejores oportunidades y no se vean atrapados en compromisos que carecen de valor deportivo.
La disculpa pública hacia Canelo Álvarez marca un precedente histórico en la relación entre los entes rectores del boxeo y sus máximas figuras. Sulaimán demostró autocrítica al admitir que el rigor burocrático no debe estar por encima de la calidad del espectáculo ni del cuidado de la trayectoria de los atletas.
Este cambio de paradigma busca garantizar que cada defensa de campeonato sea un evento competitivo que mantenga el interés a nivel global. Al liberar a los campeones de mandatorias sin sentido, el CMB espera elevar el estándar de las carteleras estelares en los próximos años.
Con esta controversia en el retrovisor, Saúl Álvarez se prepara para su próximo gran reto internacional, donde buscará recuperar el título mundial supermedio del CMB. El tapatío subirá nuevamente al cuadrilátero para medirse ante el invicto Christian Mbilli, en un combate que promete devolverle a la afición la emoción de las grandes noches de boxeo.
