En Victoria padres  de familia cierran escuelas: SET pintada de candados

En la administración de Miguel Ángel Valdez García, secretario de Educación, los problemas en las escuelas se han convertido en rutina. La medida de presión más recurrente de los padres de familia ya no son las cartas ni las reuniones: son los candados en las puertas.

Hoy, por segundo día consecutivo, la Secundaria General No. 2 de Victoria amaneció cerrada por los padres, quienes reclaman que aunque llegó un director, lo hizo sin nombramiento oficial.

El malestar no se limita a la falta de autoridad formal: también denuncian un caso de bullying, con un estudiante que acosa y abusa de otros, sin que haya respuesta clara de las autoridades

La escena se repite en distintas escuelas del estado: cierres como medida de presión para ser escuchados. La ironía es que los padres parecen tener más poder de convocatoria que la propia Secretaría de Educación, que se ha quedado pintada de candados y reclamos.

El mensaje es directo: si la SET no escucha en los escritorios, tendrá que escuchar en las rejas.

Preocupante, tolerancia de la SET ante quejas por alumno armado.

En la Secundaria General No. 2, el problema no es solo administrativo. Padres denuncian que un estudiante ingresa con navaja y que  acosa y abusa de otros, y que la autoridad escolar ha sido negligente porque presuntamente el jovencito es familiar de un importante funcionario de la SET, según así lo han manifestado los propios afectados.

La llegada de un director sin nombramiento oficial no resolvió la crisis, y la comunidad exige que se actúe con firmeza; por cierto, trascendió que dicho director, Luis Felipe Vargas,  proviene de una escuela del municipio de Villa de Casas, donde presuntamente fue corrido también por problemas con padres de familia.

Pero el punto a resaltar es que el cierre de escuelas como medida de presión se ha convertido en un síntoma de la desconfianza hacia la institución educativa y donde pareciera que hay ausencia o vacío de autoridad.  Los padres reclaman que las instituciones no solo deben garantizar maestros y directores, sino también un entorno seguro para sus hijos

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