Ciudad Victoria, Tam.- Con el fin de la veda, pescadores de Tamaulipas regresaron desde la madrugada de este 1 de marzo a las aguas del Golfo y de la Laguna Madre para retomar la captura de lisa y liseta, especies que sostienen buena parte de la economía en comunidades costeras.
La autorización oficial permitió reactivar una actividad que permanecía detenida, obligando a cientos de familias a enfrentar semanas de bajos ingresos, endeudamiento y apoyos insuficientes para sostenerse durante el periodo de restricción.
El nuevo ciclo de pesca abre un panorama de nueve meses continuos sin veda en el litoral tamaulipeco, por lo que las embarcaciones podrán operar hasta el 30 de noviembre, considerado el lapso clave para recuperar las pérdidas acumuladas.
Para los pescadores que dependen de la Laguna Madre, el tiempo será menor, ya que solo contarán con seis meses de aprovechamiento, con cierre programado para el 31 de agosto, lo que reduce sus posibilidades de ingresos anuales.
Autoridades del sector señalaron que las vedas se aplican para proteger la reproducción de las especies y evitar su agotamiento, luego de que en años previos la sobrepesca provocara caídas importantes en los volúmenes capturados.
A pesar del optimismo por el reinicio, trabajadores del mar advirtieron que enfrentan obstáculos como el encarecimiento del combustible, motores en mal estado y falta de financiamiento para mantenimiento de redes y lanchas.
También denunciaron la presencia de pesca irregular que presiona los precios y reduce la rentabilidad, situación que consideran uno de los mayores riesgos para la temporada que comienza.
El retorno a las faenas marca un periodo decisivo para las comunidades ribereñas, que confían en que la abundancia de lisa y liseta permita estabilizar su economía tras meses de incertidumbre.
