Por Francisco Medina Guerrero
CIUDAD VICTORIA.- En materia penal, uno de los principales problemas radica en las deficiencias cometidas por las fiscalías desde el inicio de los procesos. “Por lo que me interesa que las cosas se hagan bien en nuestro estado”, aseveró el aspirante a ocupar el cargo de Fiscal General de Justicia del Estado, Jesús Gilberto Alarcón Benavides.
“Esas deficiencias que se cometen en la integración de las carpetas de investigación, la propia judicialización, la adecuada observancia del nuevo sistema penal, en muchas ocasiones he observado defectos procesales”, señaló.
“Se tiene que ser implacable en la formación de nuestras investigaciones, no se puede fallar”, acotó.
Al comparecer ante la Comisión de Justicia del Congreso del Estado, dijo que esto trae como consecuencia violaciones graves a los derechos fundamentales de los inculpados y de los acusados, que inevitablemente impactan en el resultado final de los asuntos que se someten a consideración de los órganos encargados de impartir justicia.
Ante cualquier anomalía, como una averiguación mal integrada, la carencia de pruebas sólidas, una cadena de custodia defectuosa o violaciones a derechos fundamentales, Alarcón Benavides advirtió que finalmente sus consecuencias pueden ser graves.
“Y una de esas consecuencias es grave, y puede ser que una persona acusada, y que realmente sea culpable, quede en libertad aun cuando haya participado de un delito”, recalcó.
“Porque si nosotros fallamos, el órgano jurisdiccional va a advertir una violación a los derechos procesales y a los derechos fundamentales del inculpado y, por consecuencia, puede llegar a salir o a verse beneficiado con alguna sentencia de los órganos de segunda instancia o de los órganos federales que vigilan el respeto a los derechos humanos”.
También se dan casos, citó, en los que, derivado de investigaciones deficientes, personas inocentes enfrentan procesos indebidos “debido a la falta de objetividad y errores graves que se cometen en las investigaciones”.
