Por José Ángel Solorio Martínez
Enérgica cátedra de ética y de servicio, dio la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a los diputados de Baja California en una de sus giras por esa región. Lisonjeros, como siempre, los legisladores, pedían una foto con ella.
Horas antes, algunos ciudadanos la habían abordado en uno de los sitios agendados. Varios se quejaron directamente ante ella, de la problemática que los aquejaba.
Se dice que eso hizo rabiar a Sheinbaum.
Ver la desprotección, el olvido, el desprecio de los servidores públicos de parte de quienes deberían representarlos, la hizo estallar.
Por eso, cuando el montón de diputados le solicitó el apreciado recuerdo, los señaló con un acusador índice al tiempo que les recomendaba ir a trabajar con la gente. Sonó a regaño; y hasta cierto punto una llamada de atención autoritaria, para quienes consideran el poder como una entidad irreprochable.
Los dejó helados; no esperaban los diputados esa respuesta tan directa e iracunda, de la presidenta.
Más fríos quedaron, cuando apresuró el paso para evitar encontrarse con ellos.
En Tamaulipas, esa conducta barbera, de los servidores públicos, es recurrente. En cada visita de Sheinbaum, se derriten los políticos y funcionarios por tomarse la foto y luego presumirla.
Cada visita presidencial a esta tierra provoca el estallido de las redes sociales.
De hecho, es una tendencia grotesca: entre más cerca se retratan con la presidenta, más distantes del pueblo. Se da una penosa competencia, entre esos representantes de la autoridad; aspiran a presumir la foto que más cercanía refleje con la presidenta.
Mucha de esa gente, es la única actividad política -dicen ellos- que realiza: tomarse fotos con Sheinbaum; es su más estridente, acto de precampaña o campaña.
¿Escucharán el consejo de la presidenta en Tamaulipas?
Es probable que no; los servidores públicos de la región son poco receptivos a los exhortos presidenciales que tiene que ver con el trabajo y la ética.
De las docenas de hombres y mujeres que nos representan, sólo podemos contar con excepcionales garbanzos de libra. Carlos Enrique Cantú Rosas de Nuevo Laredo y Pepe Braña, forman parte del pequeño grupo activo que hacen tierra en sus lugares de origen y sus comunidades.
El resto es quietud, paz, disfrute.
Claudia dio en el clavo, en el centro de gravedad de sus correligionarios; mostró las carencias de la clase política de la IV T y su Segundo Piso: su fuerte arribismo y su macizo cinismo.
Ese es el gran dilema de MORENA:
¿De dónde elegirá candidatos confiables en el 2027?
