Por Martín Díaz
El Congreso de Tamaulipas dio un paso positivo al aprobar por unanimidad el Punto de Acuerdo del diputado Humberto Armando Prieto Herrera, exhortando a la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y a Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) a reforzar personal y habilitar más carriles en los puentes internacionales. El objetivo, loable: reducir las eternas filas de hasta cuatro horas que afectan la competitividad regional y la seguridad de los viajeros, especialmente en épocas críticas.
Sin embargo, esta iniciativa, celebrada como urgente resolución, padece de una falla de origen al no incluir a la autoridad que es el verdadero cuello de botella en el acceso a la frontera: la Guardia Nacional (GN).
La GN: El Filtro Ignorado que Detiene el Flujo
El comunicado se centra correctamente en la importancia estratégica de Tamaulipas, que concentra casi la mitad de las operaciones aduaneras de la frontera norte. Llama a la ANAM a mejorar la logística y a CAPUFE a abrir todas sus casetas. El problema es que estos entes solo gestionan la “última milla” del cruce.
Quienes viajan saben que el proceso de congestión empieza mucho antes, en los retenes permanentes de la Guardia Nacional ubicados en los accesos a los puentes. Estos puntos de revisión, esenciales para el combate al crimen, operan sin coordinación aparente con los picos de afluencia, lo que provoca un embudo vehicular que absorbe la mayor parte del tiempo de espera.
La crítica central es simple: es inútil pedirle a la ANAM que acelere el trámite si la fila ya está detenida kilómetros atrás por un retén de la GN que no está considerado en la estrategia de agilización.
Exclusión Inexplicable: ¿Desconocimiento o Evasión?
La exclusión de la Guardia Nacional del exhorto resulta inexplicable y limita la eficacia del acuerdo. Hay dos posibles lecturas sobre esta omisión:
Desconocimiento Práctico: Que los legisladores, al enfocarse en los datos económicos (ANAM y CAPUFE como entes recaudadores y operadores), hayan ignorado la realidad operativa del cruce que es bien conocida por los residentes fronterizos.
Evasión Política: Que se haya evitado exhortar a una fuerza de seguridad federal, como la GN (dependiente de la SEDENA), por tratarse de un tema más sensible o por considerar que queda fuera de su ámbito tradicional de influencia.
Cualquiera que sea la razón, el resultado es que el Congreso solo ha abordado la mitad del problema. Para que el exhorto sea efectivo, la exigencia debe ser integral. Se debe solicitar a la GN que destine personal adicional y optimice sus protocolos de inspección en los retenes, coordinando su operación con los horarios de mayor afluencia.
El compromiso con la competitividad regional exige enfrentar la problemática de forma completa, incluyendo a todos los actores que contribuyen al tiempo total de espera. Al concentrarse solo en ANAM y CAPUFE, el Congreso corre el riesgo de que este acuerdo, aprobado con gran bombo y platillo, se convierta en una medida paliativa inefectiva que no solucione la congestión crónica que tanto daña la imagen de la frontera.
