¿PODRÁ EL NUEVO TITULAR DE LA OFICINA FISCAL DESCIFRAR EL CÓDIGO?
Por Adán Reyes Guerrero
A poco más de la mitad del sexenio del Dr. Américo Villarreal Anaya, la Oficina Fiscal de Reynosa se ha convertido en el gran acertijo administrativo de Tamaulipas.
Con la llegada de un cuarto titular, la pregunta en los pasillos políticos es obligada: ¿Qué tiene esa silla que nadie logra durar?
El Paralelismo con la “Máquina Enigma”
Haciendo un viaje a la historia, la Fiscal de Reynosa hoy se parece a la famosa Máquina Enigma de la Segunda Guerra Mundial. Aquel artefacto alemán era considerado indescifrable porque sus engranajes cambiaban las claves diariamente. No importaba qué tan bueno fueras ayer, hoy el código era distinto.
En Reynosa sucede lo mismo:
Códigos Variables:
. Un Terreno Complejo: Reynosa es el motor económico del estado, lo que eleva la vara de resultados a niveles máximos. Aquí, la eficiencia no es una opción, es un requisito diario.
Arenas Movedizas Políticas:
La ciudad es un punto de encuentro (y a veces de fricción) entre intereses municipales, estatales y diversos grupos de poder. Mantener el equilibrio en este entorno requiere una habilidad que pocos logran sostener ante la presión.
Ritmo de Exigencia: La actual administración estatal ha impreso un sello de resultados inmediatos. El hecho de que se realicen relevos sugiere que el Ejecutivo Estatal no está dispuesto a sacrificar la atención ciudadana ni las metas financieras, ajustando el equipo cuantas veces sea necesario
El Desafío del Nuevo Titular
Históricamente, esta oficina se caracterizaba por la permanencia prolongada. Sin embargo, los tiempos actuales demandan una operatividad mucho más ágil.
El Factor Turing:
El matemático Alan Turing logró lo imposible al descifrar el código Enigma. Hoy, el nuevo titular Rodrigo Garza Sosa llega con la misión: ser el estratega
que anticipe los movimientos de los engranajes antes de que la silla vuelva a cambiar la clave.
¿Será que el nuevo titular de la oficina fiscal de Reynosa Rodrigo Garza Sosa sea capaz de descifrar el código, o la “Máquina Enigma” de Reynosa seguirá esperando a alguien más que lo haga?
Usted que opina
