Por Adán Reyes Guerrero
Lo que debió ser una jornada de atención médica se convirtió en un acto de impotencia para una derechohabiente del ISSSTE en Reynosa, quien denunció la falta de ética y profesionalismo del traumatólogo en turno del día 25 de febrero
Tras haber esperado más de 20 días para obtener una cita, la paciente acudió puntualmente este 25 de febrero a las instalaciones del instituto. Cumplió con el protocolo de registro desde temprana hora, sumándose a la fila de pacientes que esperaban ser atendidos.
Sin embargo, tras dos horas y media de espera y notar que su nombre no era pronunciado, la afectada decidió indagar por cuenta propia. Al tocar la puerta del consultorio, el personal de apoyo le informó que el médico ya se había retirado porque “tenía otras cosas que hacer”, dejando la consulta a medias y a los pacientes en el abandono.
Buscando una respuesta institucional, la afectada acudió al área de Dirección, donde la respuesta del secretario de dirección José Iván Cavazos fue mínima y burocrática: se limitó a sugerirle que interpusiera una queja por escrito, sin ofrecerle una alternativa inmediata para su atención médica ni sancionar en el momento la salida anticipada del servidor público.
Está no es la primera vez que el médico traumatólogo de ese turno deja “plantado ” a sus pacientes.
Testimonios recabados por esta plataforma digital coinciden en que el especialista incumple sistemáticamente su horario laboral, presentándose solo por lapsos breves o retirándose antes de concluir su jornada.
Este caso no solo representa una falta administrativa por el incumplimiento de horario laboral, sino una violación flagrante al Artículo 4° Constitucional, que garantiza el Derecho a la Salud.
La omisión del traumatólogo especialista y la actitud pasiva de los directivos del ISSSTE Reynosa ponen en evidencia la crisis de atención que enfrentan los trabajadores del estado en esta frontera.
Se hace un llamado al Director Dr. José Antonio Gaona Rodríguez así como las autoridades estatales y federales del ISSSTE para que tomen cartas en el asunto y aseguren que los médicos cumplan con el servicio por el cual reciben un salario público procedente de los descuentos quincenales que puntualmente egresan de los bolsillos de los trabajadores afiliados a esa Institución Médica.
