Columna Rosa, sólo para Mujeres/ “Guarderías y el trabajo de Familia UAT”

Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.

Las guarderías de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) se han consolidado como un pilar de apoyo para las familias de jóvenes y mujeres estudiantes, al ofrecer espacios seguros, cálidos y formativos para el cuidado de sus hijas e hijos mientras cursan sus estudios superiores.

Bajo el modelo de Círculos de Desarrollo Infantil, estos centros representan un ejemplo de organización institucional y sensibilidad social, al colocar en el centro de su quehacer el bienestar integral de la niñez universitaria.

El modelo de atención se distingue por ser integral, humanista y especializado. Los Círculos de Desarrollo Infantil atienden a niñas y niños desde los 6 meses hasta los 4 años, en horarios amplios que van de las 7 de la mañana a las 7 de la tarde, lo que permite a las madres y padres universitarios cumplir con sus clases, servicio social y actividades académicas sin descuidar el cuidado de sus hijos.

Además de la custodia, se ofrecen tres tiempos de alimentación balanceada, servicios médicos, psicológicos y pedagógicos que fortalecen el desarrollo físico, cognitivo y emocional de los infantes.

Las actividades incluyen estimulación temprana, educación preescolar y, en algunos casos, introducción lúdica al inglés, siempre en ambientes afectivos y seguros.

La organización interna de las guarderías se apoya en personal profesional y capacitado, así como en instalaciones diseñadas ex profeso para la infancia. Los centros operan conforme al ciclo escolar de la UAT y se localizan en los campus de Ciudad Victoria y Tampico, acercando el servicio a la comunidad estudiantil donde más se requiere.

El trabajo cotidiano se basa en grupos reducidos, atención personalizada y una estrecha comunicación con madres y padres, quienes participan activamente en el seguimiento del desarrollo de sus hijos.

En este entramado institucional destaca de manera especial la influencia de la señora Isolda Rendón de Anaya, presidenta de Familia UAT. Su participación ha sido clave para consolidar una visión de cuidado infantil basada en la calidez, el trato digno y el fortalecimiento del sentido de comunidad universitaria.

Acompañando al rector en visitas y supervisiones a los centros infantiles, ha impulsado el mejoramiento continuo de las condiciones de servicio, la motivación del personal y el reconocimiento al trabajo que se realiza con los más pequeños.

Su presencia y liderazgo social han contribuido a reafirmar las guarderías como espacios donde se combina profesionalismo con trato cariñoso, dando certidumbre a las familias universitarias de que sus hijas e hijos se encuentran protegidos, estimulados y atendidos con vocación de servicio.

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