Por Enrique Jonguitud
Ciudad Victoria, Tam.-Las oficinas públicas, hospitales y clínicas de Tamaulipas podrían dejar de vender refrescos, bebidas energizantes y alimentos con alto contenido calórico, como parte de una iniciativa presentada ante el Congreso del Estado por la diputada de Morena, Francisca Castro Armenta.
La propuesta contempla adicionar el artículo 64 a la Ley de Salud para el Estado de Tamaulipas, con el objetivo de restringir no solamente la venta, sino también la distribución, suministro o donación de estos productos dentro de las instituciones públicas.
El planteamiento también busca impedir la instalación o permanencia de máquinas expendedoras que comercialicen bebidas azucaradas, energizantes y alimentos considerados de alto contenido calórico en dependencias de la administración estatal e instituciones de salud.
De acuerdo con la iniciativa, la medida pretende reforzar las políticas de prevención de enfermedades relacionadas con el consumo excesivo de azúcares y calorías, principalmente ante los niveles de sobrepeso, obesidad y diabetes que enfrenta la población de Tamaulipas.
Castro Armenta expuso que, según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2020, más del 70 por ciento de los adultos tamaulipecos presentan sobrepeso u obesidad, condiciones vinculadas con enfermedades como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y padecimientos cardiovasculares.
La legisladora también señaló que Tamaulipas ocupa el segundo lugar nacional en pacientes diabéticos y refirió que 12.8 por ciento de la población mayor de 20 años presenta diabetes, mientras que la obesidad alcanza al 16.9 por ciento de los adolescentes de entre 12 y 19 años.
La propuesta sostiene que las dependencias estatales y las instituciones de salud deben mantener espacios acordes con las políticas de prevención y promoción de hábitos saludables, debido a que actualmente en estos lugares se permite la comercialización de productos que pueden favorecer un consumo elevado de azúcar y calorías.
En caso de ser aprobada, corresponderá a la Secretaría de Salud de Tamaulipas emitir los lineamientos necesarios y supervisar su cumplimiento, con la intención de que oficinas públicas, hospitales, clínicas y demás instituciones de salud pública se conviertan en espacios donde se limite la disponibilidad de estos productos.
