Dr. Jorge A. Lera Mejía.
Tamaulipas está cerrando el periodo vacacional de verano 2026 con señales alentadoras para uno de los sectores con mayor capacidad para generar empleo, derrama económica y desarrollo regional: el turismo.
Las cifras conocidas durante la temporada apuntaron a un nuevo récord estatal, después de que al 10 de agosto ya se habían contabilizado más de 2.3 millones de visitantes, 25.12% más que en el mismo periodo de 2025, con una derrama superior a 2 mil 216 millones de pesos.
El liderazgo indiscutible corresponde a Playa Miramar, en Ciudad Madero, que hasta esa fecha había recibido alrededor de 1.1 millones de visitantes y generado una derrama superior a mil millones de pesos.
Su infraestructura, servicios, gastronomía, conectividad y oferta de entretenimiento la mantienen como el gran referente turístico de Tamaulipas y uno de los principales destinos de playa del noreste mexicano.
Pero el éxito turístico tamaulipeco no depende de un solo destino.
Playa Tesoro, en Altamira; La Pesca, en Soto la Marina; y Playa Bagdad, en Matamoros, complementan una extraordinaria oferta costera que permite distribuir visitantes y beneficios económicos a distintas regiones.
La Pesca destaca por su combinación de playa, pesca, naturaleza y tranquilidad, además de ser un espacio vinculado con la protección de la tortuga Lora.
Bagdad, por su parte, representa un atractivo estratégico para Matamoros por su ubicación fronteriza y su amplia extensión costera.
Playa Tesoro, en Altamira, suma el valor de un entorno natural privilegiado y la cercanía con uno de los principales polos industriales y portuarios del país.
En el caso de Altamira, el turismo adquiere una dimensión particularmente importante.
El municipio no solamente cuenta con actividad industrial, portuaria y logística; también posee recursos naturales que pueden integrarse a una estrategia de turismo de naturaleza, recreación, gastronomía y servicios. De ahí que Playa Tesoro tenga un papel relevante en la diversificación económica de la zona sur.
En este escenario cobra especial importancia la participación de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) y su formación de profesionistas especializados.
La institución mantiene en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales-Tampico la Licenciatura en Gestión y Desarrollo Turístico, concebida para responder a las necesidades de competitividad del sector y formar recursos humanos capaces de atender destinos, empresas y proyectos turísticos. Asimismo, en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Victoria se imparte la carrera de turismo.
La UAT puede convertirse así en un aliado estratégico para que Altamira y toda la zona sur pasen de tener atractivos turísticos a construir verdaderos productos turísticos, con profesionales capaces de desarrollar promoción, administración, sustentabilidad, servicios, patrimonio y nuevas experiencias.
El reto después de este verano récord será convertir la afluencia temporal en crecimiento permanente. Tamaulipas tiene playas, naturaleza, cultura, gastronomía, historia y conectividad.
Con gobierno, municipios, empresarios y universidades trabajando de manera coordinada, el turismo puede convertirse cada vez más en una plataforma de bienestar y oportunidades para las comunidades.
El verano 2026 deja, por tanto, una señal clara: Tamaulipas no solamente está recibiendo más visitantes; está construyendo las condiciones para convertirse en un destino turístico cada vez más competitivo.
