Columna Rosa, sólo para Mujeres/ “Crecer con calidad: Desafío UAT”

Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.

En su 76 aniversario, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) llega a una cifra histórica: más de 45 mil estudiantes en sus programas de preparatoria, licenciatura y posgrado.

Este crecimiento representa un incremento sostenido de 12.5 por ciento desde 2024 y confirma la capacidad de la institución para ampliar su cobertura en las distintas regiones del estado.

Al mismo tiempo, se informó que el 100 por ciento de la oferta académica evaluable cuenta con acreditación de calidad.

Ambos datos son motivo de orgullo, pero también plantean una responsabilidad mayor.

Una universidad no demuestra su fortaleza únicamente por el número de estudiantes que recibe ni por los reconocimientos que acumula, sino por la manera en que transforma esas oportunidades en trayectorias educativas completas, dignas y pertinentes.

Crecer con calidad significa que ningún estudiante quede rezagado por falta de infraestructura, transporte, conectividad, becas o acompañamiento emocional.

Significa también fortalecer la atención psicológica, prevenir la deserción, actualizar laboratorios y aulas y construir puentes más sólidos entre la formación universitaria y el empleo de los egresados.

El liderazgo del rector
Dámaso Anaya Alvarado ha orientado a la UAT hacia una visión de modernización, calidad académica y compromiso social.

Bajo su liderazgo, la acreditación total de la oferta evaluable representa un avance institucional relevante, porque coloca la mejora continua como una obligación permanente y no como una meta circunstancial.

Sin embargo, consolidar este rumbo exige convertir los indicadores en experiencias concretas para la comunidad universitaria.

La calidad debe sentirse en un campus seguro, incluyente y funcional; en profesores respaldados; en estudiantes escuchados; y en egresados con mayores posibilidades de incorporarse al mercado laboral.

La meta en la que está trabajando la UAT podría resumirse en el siguiente decálogo: Más aulas y espacios dignos; salud mental accesible; transporte seguro; becas suficientes; conectividad universal; igualdad sustantiva; investigación vinculada con Tamaulipas; prácticas profesionales de calidad; empleabilidad para los egresados y rendición de cuentas ante la sociedad.

La UAT debe ver a sus 45 mil estudiantes como una historia de talentos y proyectos de vida.

Cada joven que ingresa representa la esperanza de una familia y la posibilidad de construir un Tamaulipas más justo, productivo y solidario.

El reto de Dámaso Anaya Alvarado y de toda la comunidad universitaria consiste en demostrar que la expansión puede caminar junto con la excelencia y la sensibilidad.

Porque una universidad crece verdaderamente cuando sus cifras se convierten en oportunidades, conocimiento y bienestar para las personas.

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