Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.
La frontera con Texas ha sido, durante décadas, una de las mayores fortalezas económicas de Tamaulipas.
Sin embargo, esa ventaja geográfica no siempre se ha traducido en oportunidades para las micro, pequeñas y medianas empresas del estado.
Cruzar un puente internacional resulta relativamente sencillo; lograr que un producto tamaulipeco conquiste los anaqueles y consumidores del mercado texano es una historia completamente distinta.
Por ello cobra relevancia la estrategia “De Tamaulipas para Texas”, impulsada por la secretaria de Economía, Ninfa Cantú Deándar. Se trata de un programa que busca preparar a productores, emprendedores y MIPYMES para enfrentar los retos de la exportación mediante capacitación, asesoría especializada y acompañamiento en certificaciones, financiamiento, logística y vinculación comercial.
La apuesta es correcta porque reconoce una realidad que durante años ha limitado el crecimiento de cientos de negocios locales.
No basta con elaborar un excelente producto; también se requiere cumplir estrictas normas de calidad, mantener una producción constante, ofrecer precios competitivos y construir relaciones comerciales sólidas. Ahí es donde el respaldo institucional puede marcar la diferencia.
Pero esta estrategia tiene una oportunidad adicional que vale la pena aprovechar: convertir a las mujeres emprendedoras en protagonistas de esta nueva etapa del desarrollo económico de Tamaulipas.
Hoy son miles las mujeres que encabezan pequeños negocios, empresas familiares, cooperativas y proyectos productivos que han sabido abrirse camino gracias a la creatividad, la disciplina y la perseverancia.
Muchas de ellas elaboran alimentos, bebidas, artesanías, textiles, cosméticos y una amplia gama de productos con calidad suficiente para competir fuera del país. Lo que muchas veces les falta no es talento, sino acceso a mercados.
En ese contexto, el distintivo “Hecho en Tamaulipas” puede convertirse en un poderoso aliado. Más que una marca institucional, representa identidad, origen y confianza.
Integrar este sello como parte de la estrategia de exportación permitiría fortalecer el posicionamiento de los productos tamaulipecos y proyectar una imagen unificada de calidad ante los consumidores de Texas.
No sería exagerado afirmar que, si las mujeres encuentran en estos programas el respaldo necesario para profesionalizar sus negocios y abrir canales comerciales, el impacto económico trascenderá las cifras de exportación.
Cada empresa encabezada por una mujer que logre vender en Texas significará nuevos empleos, mayores ingresos familiares y comunidades con mejores perspectivas de desarrollo.
Desde luego, el desafío apenas comienza.
El verdadero éxito de “De Tamaulipas para Texas” no se medirá por el número de cursos impartidos ni por los convenios firmados.
La evaluación llegará cuando los productos tamaulipecos permanezcan en los supermercados, tiendas especializadas y plataformas comerciales del mercado texano, y cuando las empresas del estado, especialmente las dirigidas por mujeres, conviertan esas primeras ventas en relaciones comerciales duraderas.
Tamaulipas tiene ubicación estratégica, infraestructura, talento y una cultura emprendedora que distingue a su gente.
Si esa fortaleza se combina con políticas públicas eficaces y con el empuje de miles de mujeres que todos los días apuestan por hacer empresa, el lema “De Tamaulipas para Texas” dejará de ser únicamente el nombre de un programa para convertirse en una historia de éxito compartida.
Porque cuando una mujer tamaulipeca logra exportar, no sólo cruza la frontera un producto; también viajan el esfuerzo, la identidad y el orgullo de todo un estado.
Gerardo Algarín Hernández, su nuevo reto de comunicar desde Tamaulipas
La llegada de Gerardo Algarín Hernández a la Coordinación General de Comunicación Social del Gobierno de Tamaulipas representa el arribo de un profesional con sólida formación y amplia experiencia en el ámbito de la comunicación.
Comunicólogo, periodista y podcaster, ha desarrollado una trayectoria que incluye su labor en el Congreso de San Lázaro, además de responsabilidades en agencias de publicidad y administraciones municipales.
Su perfil combina el conocimiento de los medios tradicionales con las nuevas plataformas digitales, una fortaleza que puede imprimir un nuevo sello a la comunicación gubernamental.
El nuevo reto para Gerardo Algarín será informar con oportunidad y cercanía el trabajo del gobernador Américo Villarreal Anaya, privilegiando una relación respetuosa con los comunicadores, con apertura al diálogo, sensibilidad social y disposición para escuchar opiniones diversas.
Sin duda en estos meses que se ha desempeñado en este reto, Gerardo ha mostrado experiencia, respeto y apertura al cambio, le auguramos mucho éxito y enhorabuena para Tamaulipas.
