Columna Rosa, solo para Mujeres/ “Energía en México: Tamaulipas y UAT”

Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.

El fortalecimiento del sistema eléctrico mexicano exige inversiones y colaboración entre el sector público y la iniciativa privada.

En este contexto, el Gobierno federal anunció inversiones por 452 mil 538 millones de pesos para proyectos mixtos de generación eléctrica.

La Asociación de Bancos de México informó que instituciones comerciales y de desarrollo analizan estructuras de financiamiento, aunque la Comisión Federal de Electricidad (CFE) todavía evalúa los proyectos.

La participación de bancos, fondos privados y del sistema de pensiones representa una alternativa para financiar infraestructura eléctrica. Sin embargo, el interés de estos actores no significa que los recursos estén comprometidos ni que las obras hayan comenzado.

El principal desafío es garantizar certidumbre mediante contratos claros, distribución equilibrada de riesgos y supervisión pública.

Desde una perspectiva de desarrollo, el financiamiento debe traducirse en un suministro suficiente y confiable, sin descuidar la protección ambiental.

Por ello, los resultados deben evaluarse por las obras terminadas y sus beneficios, no únicamente por los montos anunciados.

En el ámbito estatal, el gobernador Américo Villarreal Anaya (AVA) informó sobre más de diez proyectos de generación eléctrica aprobados, con inversiones estimadas en siete mil millones de dólares.

Esta cartera refleja la importancia de Tamaulipas dentro del desarrollo energético nacional.

El gobierno estatal enfrenta el reto de procurar que estas inversiones impulsen el empleo, los proveedores locales y el bienestar comunitario.

La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) por su parte, aporta una dimensión educativa a este proceso.

Su programa de Ingeniería en Energías Renovables, ofrecido en la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa Rodhe, busca formar profesionales capaces de aprovechar y gestionar recursos energéticos renovables.

Esta formación puede vincularse con las necesidades del sector mediante prácticas profesionales, investigación aplicada y colaboración institucional.

Así, la UAT puede contribuir a que el crecimiento energético genere capacidades técnicas locales, además de infraestructura.

El desarrollo eléctrico requiere articular financiamiento, gestión pública y conocimiento, con el propósito que México y Tamaulipas, tengan una colaboración entre CFE, inversionistas, gobierno estatal e instituciones, que representan una oportunidad, siempre que exista transparencia, responsabilidad ambiental y beneficios sociales verificables.

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