Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.
El Gobierno de Tamaulipas, encabezado por el gobernador Américo Villarreal Anaya, ha convertido al programa “Hecho en Tamaulipas” en el eje de su política de fomento a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Operado por la Secretaría de Economía a cargo de Ninfa Cantú Deándar, el programa dejó de ser un simple distintivo para consolidarse como una plataforma integral de servicios que acompaña al emprendedor en todas las etapas de su negocio: asesoría, formalización, registro de marca ante el IMPI, membresía GS1 para código de barras, diseño de logotipo, vinculación con laboratorios alimenticios y acceso a espacios de comercialización, todo a través de siete Ventanillas Integrales de Atención ubicadas en Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, San Fernando, Victoria, Mante y Tampico.
Los números confirman el alcance.
En su comparecencia ante el Congreso local, la titular del ramo informó que la plataforma ha brindado más de 5 mil asesorías, capacitado a 2,731 personas, gestionado 810 registros de marca y facilitado la participación de 459 empresas en espacios de promoción.
El padrón de productos con el distintivo pasó de 700 a 1,500 registros en apenas dos años, duplicando lo alcanzado por la administración anterior. La marca incluso obtuvo el galardón nacional “México muy Mexicano” por su aportación a la innovación y la identidad productiva.
El rasgo más notable de esta estrategia es el liderazgo femenino.
A través del Fondo Tamaulipas, brazo financiero de la Secretaría de Economía, 1,348 mujeres recibieron financiamiento por 19 millones 749 mil pesos tan solo en un semestre, de un total de 33.7 millones colocados: es decir, cerca del 59 por ciento de los recursos se dirigió a emprendedoras.
El programa Microcrédito otorgó 1,213 créditos a mujeres por 12.6 millones de pesos; Microemprendedor apoyó a 43 empresas lideradas por mujeres; Credibienestar benefició a 18 empresarias, y MiPyME Avanza y Transformando mi Negocio respaldaron a 74 microempresarias más.
A ello se suman iniciativas como “Mujeres de Cambio”, alianza del gobierno estatal con Fomento Social Banamex para cerrar la brecha de género en el emprendimiento.
Del taller familiar al anaquel nacional
La vinculación comercial es el siguiente escalón. En la Feria de Proveedores “Orgullo de Nuestra Tierra”, 33 empresas tamaulipecas se reunieron con cadenas como Walmart, OXXO, Tiendas GranD, Grupo Ibarra y Farmacias del Ahorro, además de CANIRAC, firmándose convenios de proveeduría. Cosméticos naturales, cerveza artesanal, jabones, salsas y artículos de piel —muchos de ellos producidos por mujeres— ya se venden fuera del estado.
“Hecho en Tamaulipas” articula tres piezas que suelen ir separadas en la política pública: capacitación, crédito y mercado.
Su vinculación con el sello federal “Hecho en México” y con el Plan México lo inserta además en la estrategia nacional de contenido regional.
El reto pendiente es la sostenibilidad de los negocios apoyados —particularmente en municipios como El Mante, donde la inseguridad ha provocado cierres— y la medición del impacto real en ingreso y empleo femenino más allá del número de créditos colocados.
