El otoño llegará a México con la amenaza de la tormenta tropical “Polo”

  • El sistema se encuentra frente a las costas mexicanas y sus bandas nubosas pueden favorecer lluvias intensas, viento fuerte y oleaje elevado en zonas del litoral, mientras ocurre el cambio de estación

Ciudad de México.- El otoño entrará a México este 22 de septiembre a las 18:06 horas, tiempo del centro, pero el cambio de estación ocurrirá mientras la tormenta tropical “Polo” se desplaza frente al Pacífico mexicano y mantiene bajo vigilancia a entidades como Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco.

El equinoccio llegará con lluvias a México

El equinoccio de otoño marcará oficialmente el inicio de la nueva estación en México. En ese momento, el día y la noche tendrán una duración prácticamente igual, pero las condiciones meteorológicas estarán lejos de ser uniformes en el territorio nacional.

La transición ocurre durante una etapa en la que todavía persisten lluvias y ciclones tropicales, mientras comienzan a aparecer las primeras masas de aire frío procedentes del norte.

En el caso del Pacífico, la presencia de “Polo” añade un elemento de inestabilidad. El sistema se encuentra frente a las costas mexicanas y sus bandas nubosas pueden favorecer lluvias intensas, viento fuerte y oleaje elevado en zonas del litoral.

Ante esto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Centro Nacional de Huracanes mantienen vigilancia sobre su evolución y su posible intensificación durante las próximas horas.

¿Qué caracteriza al otoño en México?

A diferencia de otras regiones del hemisferio norte, México no experimenta un otoño con las mismas condiciones en todo el territorio. La temperatura y las lluvias dependen considerablemente de la región y la altitud.

Durante septiembre y octubre todavía se presenta buena parte de la actividad asociada con la temporada de ciclones tropicales. Las mañanas pueden comenzar a sentirse más frescas, mientras que las tardes todavía pueden registrar lluvias importantes.

Hacia noviembre y diciembre, en cambio, las precipitaciones disminuyen en buena parte del país y empiezan a dominar condiciones más secas y frías con la llegada de frentes fríos y masas de aire polar.

Algunos de los principales cambios regionales son:

— Centro y zonas altas: mañanas y noches frescas o frías, con tardes templadas.
— Norte: mayor contraste térmico, con posibilidad de temperaturas cercanas a 0 °C durante la noche en zonas serranas.
— Costas y sureste: prevalece el ambiente cálido y tropical, aunque disminuye gradualmente la humedad hacia noviembre.
— Golfo de México: los primeros frentes fríos pueden generar los llamados nortes, acompañados de fuertes rachas de viento.

“Polo” pone el foco en el Pacífico mexicano

La tormenta tropical “Polo” es uno de los elementos meteorológicos que acompañarán la llegada del otoño.

De acuerdo con el SMN, en su reporte de las 06:00 horas de este lunes 21 de septiembre, el centro de este fenómeno se localiza a 325 km al suroeste de Zihuatanejo, Guerrero, y a 385 km al sur de Manzanillo, Colima. Presenta vientos máximos sostenidos de 85 km/h, rachas de 105 km/h y desplazamiento hacia el noreste a 7 km/h. Su circulación refuerza la probabilidad de lluvias en Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca. Ante eso, se mantiene zona de vigilancia por vientos de tormenta tropical, desde Tecpan de Galeana, Guerrero, hasta Punta San Telmo, en Michoacán.

La dependencia de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) señala que el sistema podría intensificarse rápidamente durante las próximas horas mientras avanza de manera paralela a la costa.

Las bandas nubosas de “Polo” pueden transportar humedad hacia el territorio mexicano y provocar lluvias de intensas a torrenciales, vientos fuertes y oleaje de hasta 4 metros en el litoral.

El riesgo tampoco se limita a las condiciones marítimas. Los suelos de algunas zonas ya presentan un alto nivel de humedad después de las lluvias del verano, por lo que las precipitaciones adicionales pueden favorecer deslaves e incrementos repentinos en ríos y arroyos.

¿Por qué septiembre es una etapa complicada?

La llegada del otoño coincide con el periodo de mayor actividad ciclónica del año. La información proporcionada señala que septiembre concentra históricamente la mayor actividad de ciclones, debido, entre otros factores, a las condiciones de temperatura del agua y a una menor cizalladura del viento.

Los océanos Pacífico, Golfo de México y Mar Caribe conservan buena parte del calor acumulado durante el verano, mientras que las condiciones atmosféricas pueden favorecer el desarrollo de sistemas tropicales.

Además, las lluvias acumuladas durante los meses anteriores pueden incrementar la vulnerabilidad ante nuevas precipitaciones, especialmente en regiones con suelos saturados.

Por ello, septiembre representa una etapa de transición en la que las lluvias y las primeras incursiones de aire frío pueden coincidir.

Con el avance de octubre y noviembre, los sistemas tropicales comienzan gradualmente a perder protagonismo y los frentes fríos adquieren mayor presencia. El resultado es un cambio progresivo desde las lluvias del final del verano hacia las condiciones más secas y frías que caracterizan el cierre del año en buena parte de México.

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