Por: Martín Díaz / (Entrega 2 de 5)
Si usted vive en Ciudad Victoria, sabe lo que es la sed. Conoce el sonido del aire saliendo de las tuberías secas y el golpe que significa pagar un recibo por un servicio que no recibe. Pero mientras usted acarrea botes, en la COMAPA Victoria el dinero fluye con una agilidad que envidiaría cualquier acueducto. El desorden que señalamos en la entrega anterior no es una suma de errores contables; es una maquinaria diseñada para el saqueo, y hoy le ponemos nombre, apellido y cifras millonarias.
Documentos internos del organismo revelan un esquema de contratación de servicios externos que ha sangrado las finanzas del agua durante años. Bajo el amparo de la gerencia, se han mantenido contratos de “asesoría jurídica” a favor del Lic. María Santos González Villanueva que, según estimaciones basadas en los folios GG/002/2022 y GG/001/2024, superan ya el millón y medio de pesos erogados.
¿Dónde está el escándalo? En que la COMAPA ya tiene un área jurídica propia pagada con sus impuestos. El responsable de vigilar estos recursos es el Coordinador Jurídico, Hugo Fernando Silva Saldaña, quien —en un acto de cinismo puro— autoriza con su firma el pago de igualas que van desde los $34,800 hasta los $60,000 pesos mensuales para realizar tareas que son su propia obligación legal.
Pero en la política de Tamaulipas, los hilos siempre conducen al mismo nudo: el nepotismo. Silva Saldaña no llegó ahí por una brillante trayectoria hidráulica; es primo hermano de Hugo Resendez Silva, el influyente Secretario del Ayuntamiento de Victoria. Es la red perfecta: el primo contrata, el primo autoriza y el dinero de los usuarios se queda en familia, mientras la ciudad se seca.
Este millón y medio de pesos entregado a un despacho externo es apenas una gota en el océano de irregularidades. Mientras el Secretario del Ayuntamiento y su primo jurídico operan estos contratos innecesarios, la Auditoría Superior del Estado confirma la quiebra moral: 31 de 38 COMAPAs reprobaron en 2023. No es incapacidad técnica; es un fraude descarado que utiliza la necesidad básica del agua como moneda de cambio para mantener favores de parentesco.
La pregunta para el alcalde Eduardo Gattás es: ¿Cuántos millones más se han “esfumado” en asesorías mientras las bombas de la ciudad fallan por falta de mantenimiento? La Comapa en Victoria no esta en quiebra porque la gente no paga como han asegurado algunos funcionarios esta en quiebre porque el dinero que usted y yo pagamos se diluye en contratos millonarios que van a parar a las bolsas de quienes están a cargo de estas dependencias y al parecer de quienes están obligados a fiscalizarlos.
Ahí están los documentos. Cada quien saque sus conclusiones.
