Monterrey VI sigue sin autorización; Tamaulipas avanza con su propio proyecto

Por José Gregorio Aguilar Torres

El proyecto Monterrey VI continúa sin autorización formal para extraer y trasladar agua del río Pánuco hacia Nuevo León, pese a la actualización de su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA). La presentación de este documento no implica aval automático para ejecutar la obra, aclaró el secretario de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas, Raúl Quiroga Álvarez.

El funcionario explicó que, mientras la propuesta de Nuevo León enfrenta trámites federales pendientes, el gobierno de Tamaulipas ha mantenido avances en su propio proyecto de aprovechamiento del agua del Pánuco. “El acueducto del Pánuco a la Presa Cerro Prieto está registrado en MECAPLAN, la instancia de planeación de la Conagua. Hemos hecho la tarea y se le da seguimiento gracias a la buena relación del gobernador con la presidenta y el director de la Comisión”, señaló.

Quiroga recordó que el proyecto de Nuevo León tiene más de 15 años de antecedentes y actualmente se encuentra en etapa de actualización de estudios ambientales. Agua y Drenaje de Monterrey presentó ante Semarnat una nueva MIA para un acueducto de aproximadamente 390 kilómetros.

El secretario puntualizó que la solicitud del gobernador de Nuevo León, Samuel García, revive un plan que él mismo había desechado hace algunos años. “Eso no quiere decir de ninguna manera que este proyecto vaya a caminar. Lo determinará la Conagua, y después deberá pasar por Hacienda para su análisis de costo-beneficio”, aclaró.

A diferencia de Nuevo León, dijo, Tamaulipas sí ha trabajado en la planeación técnica y administrativa. Recordó que la concesión mencionada por García fue originalmente asignada a un empresario y posteriormente vendida a Agua y Drenaje de Monterrey, pero “ese papel no otorga derecho hasta que se acrediten los estudios técnicos ante Conagua y Hacienda”.

El antecedente de Monterrey VI se remonta a más de una década, cuando fue diseñado para transportar agua desde la cuenca del Pánuco hasta la presa Cerro Prieto, en Linares, Nuevo León, mediante un acueducto de 372 kilómetros y seis estaciones de bombeo.

El proyecto fue impulsado en la administración de Rodrigo Medina, pero quedó detenido. En 2016, el gobierno de Jaime Rodríguez Calderón anunció que no continuaría con Monterrey VI en los términos planteados, lo que derivó en una controversia contractual prolongada.

Hoy, mientras Nuevo León busca reactivar la obra, Tamaulipas insiste en que su propuesta avanza con pasos firmes y bajo los lineamientos técnicos de la Conagua, con la intención de garantizar viabilidad y seguridad hídrica para el estado

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