POR GRICELDA GUERRA ROMERO
Cada vez son menos comprometidos aquellos que logran una regiduría, ya sea por compadrazgo, amistad del dirigente local o estatal, noviazgo o ser familiar de alguien con poder político, por lo que ya es común ver las salas de regidores vacías y solo unos cuantos acuden a atender a la ciudadanía, que va en busca de ser escuchadas sus demandas.
Hay también casos de un total descaro, en que las regidurías las convierten en herencias familiares, pasando del hijo al padre, a la madre, al cónyuge, cambiando solo el número de la posición de una administración a otra, y más cuando se trata del mismo partido.
Las representaciones del sector obrero, campesino y de los lideres colonos han quedado en el olvido, las regiduría simplemente han pasado a ser moneda de cambio para los partidos, por lo que terminan quedando en manos de quienes menos se lo merecen, personajes sin compromiso, pero si con mucha ambición de gozar de las miles del poder y sobre todo de los recursos públicos, que les permite colocar, a través de chantajes, hasta familias completas dentro las estructuras municipales, por lo que el compromiso con el pueblo pues no existe, las ausencias de estos personajes ya se han vuelto algo ya muy común.
En Matamoros recientemente se registró el relevo familiar del regidor Jorge Rentería, que decidió darle chanza a la esposa, para que esta asumirá la regiduría, cargo que ya había ocupado anteriormente.
Claro que las críticas llovieron de ciudadanos inconformes con el proceder de este matrimonio, al que ya se le ha vuelto afición aplicar aquello de tuya, mía te la presto, lo que les ha permitido estar varios años dentro de los cabildos, gracias a las anuencias partidistas, por lo que el compromiso con el pueblo no existe ya que la familia esta primero.
Definitivamente hay quienes el cargo de regidor les ha quedado más que grande, al tomar con poca seriedad su cargo, como se vio recientemente en la sesión de cabildo de Reynosa, donde no solo fue una sino 14 las ausencias físicas de regidores, que prefirieron estar desde otra ubicación vía zoom participando en la sesión de cabildo de este jueves.
Recordemos que esta medida comenzó a aplicarse durante la pandemia, lo que era entendible ya que la medida fue para no exponerse a contagios y atendiendo las recomendaciones del sector salud de evitar reuniones, es que se determinó que era lo más idóneo durante esa etapa, pero la pandemia ya paso por lo que no hay excusa para cumplir con su obligación con los reynosenses, pero parece que esto poco les importa a estos regidores.
Lamentablemente quien debería dar el mejor ejemplo pues es el alcalde Carlos Peña Ortiz, mejor conocido como Makito, quien también estuvo entre los que prefirieron celebrar la sesión de cabildo a distancia, asi de importante es para él su cargo como presidente municipal, pero que se puede esperar del chamaco al que por arte de magia y sin merecerla, le consiguieron la candidatura con apoyo de Mario Delgado, entonces dirigente nacional de Morena, ahí si aplica “todo se lo debe a su mami” ya su permanencia pues se realizaron muchas maniobras para su permanencia en el poder.
Ante el ejemplo que da el edil, que se puede esperar de los demás integrantes del cabildo, ya que en más de una ocasión Makito ha utilizado los medios electrónicos para no estar presente en las sesiones, sobre todo cuando se reviven los temas jurídicos ¿Por qué será?
