Policía turística de Madero endurece filtros para seleccionar nuevos elementos

Por Agustín Peña Cruz

Ciudad Madero, Tam.- La conformación de la nueva Policía Turística de Ciudad
Madero avanza bajo un proceso de selección que ha reducido de manera
considerable el número de aspirantes. Aunque cada convocatoria despierta el
interés de más de un centenar de personas, la mayoría abandona el procedimiento
al conocer la exigencia de las evaluaciones físicas, psicológicas y de control de
confianza que deberán superar antes de incorporarse a la corporación.
El secretario del Ayuntamiento, Héctor Marín Rodríguez, explicó que el retraso en la
integración del nuevo cuerpo policial también respondió a la necesidad de concluir el
convenio institucional que permitirá su operación, especialmente en aspectos
financieros. Una vez superada esa etapa, el gobierno municipal inició el
reclutamiento bajo estándares similares a los que rigen para las corporaciones de
seguridad pública.
«Definitivamente ha sido tardado el proceso debido, como dice el presidente, a la
firma del convenio para afinar ciertas situaciones, sobre todo financieras», señaló el
funcionario.
Marín Rodríguez afirmó que uno de los principales desafíos ha sido corregir la
percepción de quienes consideran que el ingreso será inmediato. Según explicó,
muchos interesados llegan con la expectativa de cumplir únicamente un trámite
administrativo, sin anticipar la complejidad de la capacitación y las evaluaciones
obligatorias.
«Muchos piensan que se trata de venir, firmar aquí con Recursos Humanos del
Ayuntamiento, recibir un uniforme y el próximo fin de semana ya ser policías en
playa. Cuando se les explica todos los requisitos y la rigurosidad de la capacitación
y la profesionalización, es cuando empiezan a disminuir los aspirantes», expresó.
El proceso refleja una depuración constante. De una primera convocatoria,
alrededor de 140 personas solicitaron información; posteriormente unas 70
entregaron documentación y, en la siguiente etapa, cerca de 30 desistieron.
Después de una evaluación básica del idioma inglés permanecieron
aproximadamente 40 candidatos.
La reducción continuó cuando los aspirantes fueron convocados al Centro de
Control y Confianza (C3), donde algunos decidieron no presentarse. Quienes
acudieron enfrentaron pruebas psicológicas, toxicológicas y médicas, además de

otras evaluaciones encaminadas a determinar su aptitud para desempeñar
funciones policiales.
El secretario precisó que los criterios de selección incluyen aspectos físicos muy
específicos que suelen sorprender a los aspirantes. Incluso diferencias mínimas en
peso corporal o determinadas características anatómicas pueden convertirse en
factores de evaluación debido a las exigencias operativas de la función.
«Hay casos muy curiosos. Hay cuatro que hoy nos dirán si son aceptados o no. Uno
es por tener tres o cuatro kilos de más. Hay otros dos que están en revisión por el
tamaño de sus brazos. Al final de cuentas van a estar capacitados para el manejo
de armas, y eso también forma parte de la evaluación», explicó.
Añadió que el objetivo no consiste únicamente en verificar antecedentes o la
confiabilidad de los candidatos, sino asegurar que cuenten con las condiciones
físicas y psicológicas necesarias para responder ante situaciones de riesgo y
desempeñar adecuadamente el servicio de seguridad en la zona turística.
Superar los exámenes tampoco garantiza la permanencia definitiva. Los aspirantes
deberán completar un programa de formación de aproximadamente seis meses,
caracterizado por una disciplina estricta, durante el cual todavía pueden producirse
bajas voluntarias o por incumplimiento de los estándares establecidos.
«Una vez estando allá, el proceso disciplinario que llevan puede generar bajas
porque algunos ya no aguantan los seis meses y deciden no seguir», indicó.
Mientras tanto, el Ayuntamiento mantiene abierta una segunda etapa de
reclutamiento. En esta ocasión, más de un centenar de personas solicitaron
informes y un grupo inicial de 19 jóvenes -entre ellos ocho mujeres- fue convocado
para iniciar el procedimiento que los llevará a las evaluaciones del C3.
Marín Rodríguez aseguró que los nuevos aspirantes conocen desde el inicio la
exigencia del proceso y han mostrado disposición para cumplir con cada fase del
reclutamiento. El gobierno municipal busca agilizar la programación de los
exámenes para evitar que transcurra demasiado tiempo entre una etapa y otra, lo
que podría desincentivar la participación.
La meta de la administración municipal es conformar un grupo de entre 25 y 30
elementos certificados, suficiente para operar turnos permanentes con alrededor de
20 policías turísticos en las áreas de playa. Las autoridades sostienen que el
modelo privilegiará la profesionalización y la preparación integral por encima de la
rapidez en las contrataciones, con el propósito de ofrecer mayor seguridad a
residentes y visitantes durante las temporadas de mayor afluencia turística.

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