Por Adán Reyes Guerrero
El reciente encuentro entre la Dra. Adriana Marcela Hernández Campos y los liderazgos sindicales del sector salud en Tamaulipas marca un punto de inflexión necesario para la estabilidad operativa de las instituciones médicas de la entidad.
Más allá de una reunión protocolaria, el mensaje de fondo emitido por la funcionaria de salud deja en claro cuáles serán las reglas del juego de aquí en adelante: unidad, apertura absoluta y un irrestricto apego al marco legal.
En un sector históricamente complejo y con demandas legítimas por parte de la base trabajadora, la Dra. Hernández Campos apostó por una política de puertas abiertas. Su compromiso explícito de “siempre van a tener esa disposición de que lleguemos a dialogar, a escuchar y a construir soluciones”, desarma cualquier intento de confrontación estéril y prioriza la vía institucional para resolver los retos pendientes en las unidades médicas.
Sin embargo, el punto esencial de la jornada radicó en la delimitación de las formas, la funcionaria fue tajante al señalar que la construcción de acuerdos se dará “pero siempre apegados a norma y la Ley” Esta postura no solo blinda los procesos administrativos, sino que otorga certeza jurídica tanto a los derechos de los trabajadores como al correcto uso de los recursos públicos.
Al alinear esta agenda de trabajo coordinado con las directrices del Gobernador del Estado, el Dr. Américo Villarreal Anaya, y el modelo federal que impulsa la Presidenta de la República, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, la gestión de Hernández Campos busca asegurar que la paz laboral se traduzca, de manera directa, en una mejor calidad de atención en las clínicas y hospitales en todo el estado
Si la comunicación se mantiene bajo las premisas del respeto mutuo que se pactaron,
los principales ganadores de esta alianza estratégica serán, sin duda, las familias tamaulipecas.
