Por: José Medina
Victoria.- El secretario de Desarrollo Rural Antonio Varela Flores explicó que la mayoría de los casos se han detectado en ganado bovino, principalmente en heridas de ombligo, aunque también se han presentado en equinos, porcinos y un caso en caninos, este último registrado en Ciudad Madero.
Precisó que en municipios como González, Altamira, Aldama y Madero los casos ya se encuentran inactivos.
González continúa siendo el municipio con mayor número de casos históricos, aunque actualmente solo mantiene casos activos, los cuales se encuentran bajo atención sanitaria, con la meta de erradicarlos en el corto plazo.
Aunque aseguró que la tendencia, muestra una tendencia a la baja, al registrarse más casos inactivos que activos, informó el secretario de Desarrollo Rural del estado, Antonio Varela Flores, quien destacó que las acciones sanitarias comienzan a dar resultados positivos.
Actualmente se contabilizan 12 casos desactivados y solo ocho casos activos en la entidad, siendo el municipio de Gómez Farías donde se reportó el último caso vigente. En contraste, municipios como Llera ya fueron declarado libres de la mosca.
Insistió en al día de hoy se tienen más casos inactivos que activos y el objetivo es ir dejando municipios libres poco a poco, sin que aparezcan nuevos casos, con todo el trabajo de campo realizado.
La secretaría de Desarrollo Rural reforzó la campaña sanitaria, ampliando la vigilancia a mascotas y fauna silvestre, ya que anteriormente las acciones se concentraban casi exclusivamente en la ganadería.
“Además de enfocarse en el ganado es importante atender a las mascotas y a la fauna silvestre. Por lo cual se sostuvo una reunión con Seduma para coordinar acciones en parques y áreas naturales”.
Y es que en fauna silvestre no se pueden aplicar las mismas medidas que en la ganadería, se implementará un sistema de monitoreo mediante cámaras para detectar animales con heridas y actuar de manera preventiva.
En el caso de los porcinos, Varela Flores advirtió que varios contagios se originaron por lesiones provocadas al amarrar a los animales. “De nada sirve curarlos si después vuelven a lastimarlos. Es fundamental que los propietarios adopten medidas para evitar heridas”, subrayó.
