- El uso excesivo de videojuegos puede afectar el sueño, rendimiento escolar y salud mental. Conoce las señales del trastorno por videojuegos y cómo prevenirlo
Ciudad de México.- Los videojuegos forman parte del entretenimiento cotidiano de millones de jóvenes, pero cuando su uso se vuelve excesivo puede tener consecuencias en la salud física, emocional, social y en el desempeño escolar.
Especialistas en psicología y psiquiatría advierten que pasar demasiado tiempo frente a una consola, computadora o dispositivo móvil puede convertirse en un problema cuando jugar desplaza otras actividades y responsabilidades.
El trastorno por videojuegos, conocido también como gaming disorder, es reconocido por la Organización Mundial de la Salud como un trastorno relacionado con comportamientos adictivos. Sin embargo, los especialistas aclaran que no basta con jugar muchas horas para hablar de una adicción.
¿Cuándo los videojuegos se convierten en una adicción?
Carla Alejandra Márquez Muñoz, académica del Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana, explicó que el trastorno se caracteriza por un patrón persistente de juego en el que la persona tiene dificultades para limitar o detener la actividad.
Uno de los principales indicadores aparece cuando los videojuegos comienzan a ocupar una posición prioritaria frente a la escuela, la familia, las amistades, el descanso u otras responsabilidades. Además, el comportamiento puede mantenerse o incluso aumentar pese a las consecuencias negativas.
La especialista señaló que entre los factores que pueden favorecer este trastorno se encuentran aspectos psicológicos, familiares y sociales, especialmente las dificultades para regular las emociones. Los videojuegos pueden convertirse en una vía para disminuir temporalmente la ansiedad, el estrés, la tristeza o el aburrimiento.
Perla Leal García, también académica de la Universidad Iberoamericana, explicó que el sistema de recompensa asociado con los videojuegos puede favorecer que algunas personas desarrollen una relación problemática con ellos.
¿Qué consecuencias tiene jugar videojuegos en exceso?
La exposición prolongada a las pantallas puede ocasionar problemas visuales, alteraciones posturales y sedentarismo, además de afectar la calidad del sueño.
En el ámbito de la salud mental, el uso excesivo puede relacionarse con irritabilidad, ansiedad, dificultades para concentrarse y una dependencia del juego como mecanismo para evitar problemas de la vida cotidiana.
También pueden presentarse aislamiento social y dificultades para convivir con familiares y amigos. En casos más graves, los especialistas mencionan alteraciones importantes del sueño, síntomas de abstinencia, ansiedad y una sensación de desconexión de la realidad.
El impacto también puede llegar al ámbito académico. Dormir poco para continuar jugando puede provocar cansancio durante las clases, menor concentración y una reducción en el rendimiento escolar.
¿Cuánto tiempo es recomendable jugar videojuegos?
Eduardo Jiménez García, médico psiquiatra de la Universidad Iberoamericana, señaló que alrededor de dos horas diarias, divididas en dos sesiones, pueden considerarse un tiempo saludable, mientras que jugar más de cinco horas en una sola sesión puede ser una señal de alerta.
No obstante, más que establecer únicamente un número de horas, los especialistas consideran importante observar cómo los videojuegos están afectando la vida cotidiana.
Una señal de preocupación aparece cuando una persona deja de dormir, comer, estudiar, convivir o cumplir con sus obligaciones para continuar jugando.
¿Cómo pueden los padres prevenir la adicción a los videojuegos?
Los especialistas consideran que prohibir por completo los videojuegos no necesariamente es la mejor estrategia. En su lugar, recomiendan que madres y padres acompañen a los jóvenes, conozcan los juegos que utilizan y establezcan límites de tiempo.
También es importante identificar las razones por las que una persona juega. Si lo hace principalmente por diversión y entretenimiento, el uso puede formar parte de un ocio saludable. En cambio, utilizar los videojuegos constantemente para escapar de problemas, emociones negativas o situaciones de la vida real puede ser una señal de que existe un problema.
