Por Enrique Jonguitud
Ciudad Victoria, Tam.– Los drones agrícolas comienzan a ganar terreno entre los productores de Tamaulipas como una herramienta para combatir plagas, reducir el consumo de agua y hacer más eficientes las labores del campo, en un proceso de modernización que ya alcanza cultivos de caña, cítricos, hortalizas y que incluso podría extenderse a la actividad ganadera.
Ángel Lara Martínez, secretario general de la Liga de Comunidades Agrarias en Tamaulipas, señaló que esta tecnología ya se utiliza en los cañaverales de Antiguo Morelos y Ocampo para enfrentar la plaga de la palomilla blanca, además de aplicarse en huertas de cítricos y en cultivos de chile, tomate, sandía, melón y cebolla, donde ha mostrado resultados favorables.
Explicó que los drones permiten realizar aplicaciones de agroquímicos con mayor precisión, utilizando menores cantidades de agua gracias al empleo de productos sistémicos. Además, funcionan con baterías de litio, inteligencia artificial y sistemas electrónicos que automatizan el trabajo en el campo.
Detalló que el productor únicamente programa la superficie a trabajar, la cantidad de agua y el producto que será aplicado por hectárea. El equipo despega de forma autónoma, realiza el recorrido establecido y, cuando detecta que se agota la batería o el líquido, regresa automáticamente para recargarse antes de continuar exactamente donde interrumpió la aplicación.
El dirigente campesino afirmó que la incorporación de esta tecnología representa una alternativa para elevar la productividad del campo tamaulipeco y reducir costos de operación, especialmente en un escenario donde el ahorro de agua y la eficiencia en el uso de insumos son cada vez más importantes para los productores.
Sin embargo, reconoció que la modernización del campo avanza de manera desigual en el estado. Mientras en el norte de Tamaulipas operan tractores de gran potencia y modernas cosechadoras para trabajar extensas superficies, en otras regiones muchos agricultores todavía dependen de maquinaria rentada o de métodos tradicionales para realizar sus actividades.
En ese sentido, recordó que en el Altiplano tamaulipeco el Gobierno del Estado adquirió una central de maquinaria destinada a pequeños productores con parcelas de cuatro o cinco hectáreas, quienes difícilmente pueden costear la compra de un tractor o de equipos especializados para sus labores agrícolas.
Agregó que “en la zona sur, particularmente en municipios como Altamira, González y El Mante, también existen importantes avances tecnológicos, especialmente en el cultivo de la caña de azúcar, donde ya operan cosechadoras que cortan y cargan la materia prima directamente a los camiones, las greñudas, para su traslado a los ingenios”.
Pese a esos avances, Lara Martínez advirtió que en distintas zonas del estado aún se mantienen prácticas tradicionales, como la quema de caña y el corte manual con machete. Añadió que la siguiente apuesta de los productores es incorporar los drones al sector ganadero para aplicar herbicidas en praderas y matorrales, con el propósito de recuperar pastizales y mejorar la alimentación del ganado.
