Dr. Jorge A. Lera Mejía.
En política, una encuesta puede ser una fotografía del momento. Dos o tres comienzan a marcar una tendencia.
Pero cuando distintas casas encuestadoras, con metodologías diferentes, coinciden durante varios años en colocar a un gobernante entre los mejores evaluados, el fenómeno merece atención.
Ese parece ser el caso del presidente municipal de Altamira, Dr. Armando Martínez Manríquez.
La más reciente Encuesta Municipal de Aprobación y Desempeño de Presidentes y Presidentas Municipales “EMOTEGIA: INVESTIGACIÓN Y CONSULTORÍA” le otorgó 68.8% de aprobación ciudadana, ubicándolo como el alcalde mejor evaluado entre los municipios de mayor población de Tamaulipas.
Obteniendo una calificación de 8 en Programas y Apoyos Sociales, Limpieza y Alumbrado Público y Cumplimiento de Promesas de Campaña, respectivamente. Así como 7 de calificación en Servicios de Pavimentación.
Este resultado se suma a una trayectoria de mediciones favorables.
En marzo de 2023, Consulta Mitofsky reportó una aprobación de 56.6%, colocándolo en el segundo lugar nacional entre los 150 alcaldes evaluados.
Ese mismo año, Arias Consultores registró 88.2% de aprobación, ubicándolo en el primer lugar nacional de su ranking de los 100 municipios más importantes del país.
La tendencia continuó en 2025.
Arias Consultores volvió a situarlo en el primer lugar nacional, con una aprobación de 83.1%, resultado obtenido entre finales de 2024 e inicios de 2025. En ese mismo periodo, Demoscopia Digital lo ubicó como el alcalde mejor evaluado de Tamaulipas, mientras que otras mediciones lo mantuvieron dentro de los primeros lugares estatales.
En 2026, las evaluaciones siguieron mostrando un desempeño competitivo. Arias Consultores le otorgó 73.7% de aprobación, colocándolo en el noveno lugar nacional; Demoscopia Digital reportó 63.5%, ubicándolo en el primer lugar de Tamaulipas, y Statistical Research Corporation (SRC) registró 61.7%, también en la primera posición estatal.
Naturalmente, cada empresa utiliza metodologías distintas —levantamientos telefónicos, digitales o mixtos— y, por ello, los porcentajes no son directamente comparables. Sin embargo, lo relevante no es que todas arrojen exactamente la misma cifra, sino que, de manera consistente, han colocado a Altamira y a su alcalde entre los mejores evaluados del estado y, en diversos momentos, entre los primeros lugares del país.
Las razones de esa percepción también se reflejan en los indicadores que suelen medir estas encuestas: calidad de los servicios públicos, pavimentación, alumbrado, limpieza urbana, programas sociales, infraestructura y cumplimiento de compromisos de gobierno. Son rubros que impactan directamente la vida cotidiana y que explican, en buena medida, el respaldo ciudadano.
Ninguna encuesta constituye una verdad absoluta.
Todas representan una medición realizada bajo determinadas condiciones metodológicas y con un margen de error. Pero cuando diversas firmas —Arias Consultores, Consulta Mitofsky, Demoscopia Digital, SRC, Rubrum, Massive Caller y otras— coinciden durante varios años en ubicar a un mismo alcalde entre los mejor evaluados, dejan de ofrecer únicamente una fotografía para construir una tendencia.
La verdadera prueba de un gobierno no consiste en aparecer una sola vez en el primer lugar, sino en mantenerse competitivo frente al juicio ciudadano.
En el caso de Armando Martínez Manríquez, las evaluaciones publicadas entre 2022 y 2026 muestran una constante: su administración ha logrado conservar niveles de aprobación que la colocan de manera recurrente entre las mejor calificadas de Tamaulipas y, en distintos momentos, del país.
