- De cara al Mundial 2026, el secretario de la SEP instó a acelerar la instalación de las mesas de diálogo con la CNTE, a fin de poder avanzar y destrabar el conflicto
Ciudad de México.- “Tiene que haber acuerdo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) antes del Mundial, tenemos el tiempo en contra”, urgió Mario Delgado, secretario de Educación Pública, al término del acto que encabezó la Presidenta Claudia Sheinbaum en el Monumento a la Revolución este pasado 31 de mayo.
En declaraciones a los medios de comunicación, el funcionario hizo un llamado a la disidencia magisterial para que se acelere la instalación de las mesas de diálogo, a fin de poder avanzar y destrabar el conflicto.
“Ojalá esta semana lograran ellos darnos los nombres para establecer las mesas, designen ellos sus comisiones y ponernos a trabajar, porque tenemos ahora sí que el tiempo en contra”, advirtió.
Mario Delgado reconoció que en la CNTE hay disposición a escuchar y confió en que pronto se logren acuerdos.
Delgado reconoce disposición de la CNTE
“Sí están escuchando, estamos discutiendo distintas opciones que se tienen, que desde la primera reunión que hubo con la Presidenta de México en 2024 acordamos que íbamos a establecer mesas técnicas para dos de sus principales demandas y también los distintos escenarios que hay en torno a la Ley del ISSSTE de 2007.
“Pero no hemos logrado establecer esas mesas para avanzar en posibles reformas, entonces queremos que se establezcan esas mesas, que nos pongamos a trabajar, que nos pongamos un plazo determinado para tener propuestas”, insistió.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, aseguró que se avanza en las negociaciones con la disidencia magisterial, pero no descartó que durante el Mundial se presenten movilizaciones.
Recalcó que el gobierno está en la mejor disposición de llegar a acuerdos con la CNTE, pero señaló que “una negociación es de un lado y de otro”. Reconoció que la abrogación de la Ley del ISSSTE es uno de los temas que está trabando las pláticas.
¿Cuál es el motivo de la presión del gobierno?
La urgencia del gobierno por lograr un acuerdo estriba en el gran impacto financiero que se espera de la Copa Mundial 2026. Según un estudio de The Competitive Intelligence, el evento mundialista podría dejar una derrama económica de 2 mil 570 millones de dólares en las ciudades sede de México: CDMX, Monterrey y Guadalajara. Misma que representa una inyección adicional per cápita del 0.13% al Producto Interno Bruto (PIB).
