Por Enrique Jonguitud
Ciudad Victoria, Tam.- El partido local PAZ llegará a las elecciones de Tamaulipas con una presión difícil de ocultar: necesita al menos 84 mil votos para conservar su registro, pese a que todavía enfrenta dudas sobre la fuerza real de su estructura política en el estado.
El reto no es menor para un instituto político de reciente creación, que deberá demostrar en las urnas que tiene algo más que una dirigencia formal. Sin una militancia cuya capacidad territorial esté plenamente acreditada, la elección será también una prueba sobre su verdadero nivel de respaldo ciudadano.
La propia incertidumbre alrededor de su padrón representa uno de sus principales problemas. Hasta ahora, el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) no tiene claridad sobre si PAZ cuenta con una base real de militantes capaz de sostener una campaña competitiva en los 43 municipios.
Apenas después de formalizar su estructura estatal y tomar protesta a su Comité Directivo Estatal, encabezado por Ricardo Quintanilla Leal, comenzaron además las versiones que relacionan al partido con Morena. El señalamiento coloca a PAZ ante la necesidad de demostrar si puede construir una identidad política propia o si terminará gravitando alrededor de otros intereses partidistas.
En su presentación pública, la organización recurrió a un discurso conocido entre los partidos de reciente creación: valores, honestidad, derechos humanos, participación ciudadana y candidaturas con vocación de servicio. Sin embargo, el verdadero desafío será convertir esas promesas en votos y estructura antes de que llegue la jornada electoral.
Bajo el lema “Paz para ti, Paz para tu familia, Paz para Tamaulipas”, PAZ pretende colocarse como una alternativa política, aunque todavía deberá convencer a un electorado acostumbrado a fuerzas partidistas con mayor presencia territorial. La falta de figuras ampliamente reconocidas también podría complicar su posicionamiento.
A diferencia de otros partidos que pueden recurrir a acuerdos electorales, PAZ tendrá que competir sin coaliciones en Tamaulipas. Con una estructura aún bajo escrutinio y la obligación de alcanzar 84 mil votos, el partido se encamina a una elección en la que no sólo buscará ganar posiciones: estará obligado a demostrar que realmente tiene los votos suficientes para sobrevivir.
