El sindicato mundial de futbolistas FIFPro ha respaldado los llamados a una revisión independiente de la gobernanza de la FIFA tras la polémica suscitada por un controvertido plan de inversión privada para la Copa del Mundo.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sigue bajo escrutinio por su gestión de la propuesta FIFA Forward Enterprise (FFE). Según este plan, inversores privados habrían adquirido una participación del 20 por ciento en una empresa que gestionaría las operaciones comerciales de los eventos de la FIFA, incluidas las Copas Mundiales masculina y femenina.
El proyecto fue descartado tras el rechazo de tres confederaciones continentales, incluido el organismo rector europeo, la UEFA, que amenazó con boicotear los torneos de la FIFA a menos que se desechara el plan y se ofrecieran garantías de que no se repetiría ningún intento similar.
El 27 de agosto, la UEFA retiró su amenaza de boicot, pero confirmó que estaba trabajando para presentar un candidato alternativo creíble contra Infantino para la presidencia en el Congreso del próximo año, tras haber “perdido la confianza” en él. La UEFA también solicitó una revisión independiente del proceso de toma de decisiones de la FFE.
Fifpro y Fifpro Europe respaldaron esa demanda este lunes “para que ninguna oficina pueda volver a actuar unilateralmente”.
El sindicato también solicitó la inclusión formal de representantes de jugadores, clubes y ligas en la estructura de toma de decisiones del Consejo de la FIFA.
La FIFA se comprometió a revisar el proceso de la FFE el 5 de agosto, aunque no dio detalles sobre quién se encargaría de la tarea. Además, pareció anticiparse a las conclusiones al afirmar en su anuncio que “todo lo que se hizo se realizó en pleno cumplimiento del marco regulatorio de la FIFA”.
Un informe de Fifpro publicado hoy detalló cómo se crea el valor financiero del futbol, afirmando que esto ilustra por qué “la infraestructura que sustenta la fuerza laboral global del futbol no puede ser tratada como un activo vendible y subvalorado”.
El 28 de julio, la FIFA valoró la FFE en 20 mil millones de dólares (14 mil 840 millones de libras esterlinas). Posteriormente, la UEFA calificó esa cifra de “fraudulenta y fuera del mercado” en documentos presentados ante un tribunal estadunidense para solicitar la divulgación de información relativa a la propuesta.
A pesar de los llamamientos para que Infantino dimita, la FIFA confirmó a principios de este mes que tiene previsto presentarse a las elecciones del próximo año en busca de un cuarto mandato como presidente.
Infantino hizo una rara aparición pública en la Copa Mundial Femenina Sub-20 recientemente, donde se mantuvo hermético sobre su futuro en medio de crecientes peticiones para que se retire.
