Por José Gregorio Aguilar
En lo que va de la administración encabezada por Américo Villarreal Anaya, la deuda pública estatal se redujo en casi mil millones de pesos. El secretario de Finanzas, Carlos Irán Ramírez González, destacó que este ajuste no solo disminuyó el pasivo heredado, sino que también fortaleció la captación de ingresos propios y elevó la solvencia de la entidad.
Al corte de junio, el saldo de la deuda se ubica en torno a los 15 mil millones de pesos, cifra que representa una baja histórica frente a los más de 15,924 millones recibidos al inicio del sexenio. El indicador de deuda respecto a las participaciones federales descendió a 39.5%, colocando a Tamaulipas en una posición más favorable que estados vecinos como Nuevo León o Coahuila.
Ramírez González subrayó que la disciplina financiera permitió abaratar el costo del servicio de la deuda sin comprometer las operaciones del gobierno, además de generar confianza entre las calificadoras que evalúan la estabilidad económica de las entidades.
“En tres años y medio logramos reducir casi mil millones de pesos y hoy las expectativas sobre nuestra solvencia están entre las mejores del país”, concluyó el funcionario.
