Tensión geopolítica y críticas a la FIFA a un mes del Mundial

Los Ángeles.- La cuenta regresiva de un mes para el Mundial 2026, con el que la FIFA pretende obtener ganancias de entre 11 y 14 mil millones de dólares, comenzará este lunes marcada por las tensiones geopolíticas, las expectativas de los 48 equipos participantes y los temores de algunas estrellas de perderse la cita por lesión.

El balón empezará a rodar el 11 de junio en el histórico estadio Azteca, que fue remodelado con una cuantiosa inversión de al menos 3 mil millones de pesos, y luego de seis semanas de competición cerrará el 19 de julio con la final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, que tiene nuevo césped desde la semana pasada.

En el Mundial más grande de la historia por primera vez participarán 48 equipos y se organizará en tres países –México, Estados Unidos y Canadá–, pero sobre él se cierne la sombra de los conflictos que ha impulsado Donald Trump en la guerra contra Irán y los ataques por parte de Israel en contra del pueblo palestino en Gaza.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha insistido en que Irán participará en el torneo, mientras que el presidente estadunidense, Donald Trump sembró dudas al sugerir que la selección asiática debería renunciar al certamen por su “propia vida y seguridad”.

Aunque el Team Melli viaje a Estados Unidos, su presencia no estará exenta de tensiones, como sucedió a finales de abril cuando la delegación iraní no pudo ingresar a Canadá para asistir al Congreso de la FIFA, al denunciar un trato vejatorio por parte de las autoridades migratorias de esa nación.

La Federación Iraní de Futbol confirmó el sábado que su selección participará en el Mundial, pero exigió condiciones como alta seguridad así como garantizar la concesión de visados y el respeto personal a todo su equipo y cuerpo técnico.

El presidente de la Federación Iraní, Mehdi Taj, reconoció que renunciar al torneo mundialista significaría la pérdida de “un importante activo diplomático” en las negociaciones con Estados Unidos.

Aplican tarifas de mercado

El alto precio de los boletos –que cuestan cinco veces más que en Qatar 2022– ha sido otro de los puntos más polémicos. Sobre todo al considerar que la FIFA anunció que habría entradas desde 60 dólares, las cuales han sido escasas.

“Estamos en el mercado con el entretenimiento más desarrollado del mundo. Así que tenemos que aplicar las tarifas de mercado”, se defendió Infantino.

Sin embargo, el propio Trump, hombre cercano a Infantino, reconoció que “no pagaría’ los más de mil dólares que cuesta un boleto para el debut de Estados Unidos contra Paraguay.

A un mes de la cita, los hoteleros estadunidenses han mostrado su decepción porque el número de reservas no está a la altura de las expectativas, motivado sobre todo por el alto costo del viaje y las restricciones para obtener visas.

En lo deportivo, el temor de los entrenadores es que alguna de sus estrellas se pierda la cita por lesión: España tiene en veremos a Lamine Yamal, Argentina a Cuti Romero y Brasil a la joven promesa Estêvão, aunque la gran duda en la pentacampeona es si Carlo Ancelotti llamará o no a Neymar.

La FIFA e Infantino confían en que las controversias queden relegadas al olvido cuando se eche a rodar el balón y el Mundial ofrezca su habitual festín de drama y brillantez futbolística.

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